09 marzo, 2015

Denucia en contra de profesores corruptos de la DACEA/ UJAT

Presentamos la denuncia pública realizada por el estudiante Alfonso Vidal Velázquez, en contra de profesores de la División Académica de Ciencias Económico-Administrativas de la UJAT. Creemos que la educación no puede quedar en manos de personas sin calidad moral y hacemos un atento llamado a las autoridades correspondientes para que solucionen esta situación, esperando no haya represalias en contra de quienes exigen un mejor sistema educativo.

Hola mi nombre es Alfonso Vidal Vázquez y el día 28 de marzo hice una publicación y desde entonces he recibido amenazas por parte del coordinador de estudios terminales de la DACEA: Pedro Onésimo Valencia Pérez (https://www.facebook.com/pedro.valenciaperez?fref=ts) y amenazas y sobornos por parte de quien integra la sociedad de alumnos e intermediario de toda esta bola de corruptos, Franklin Manuel (https://www.facebook.com/franklin.manuel.528?fref=ts).

La publicación anterior fue la siguiente:

“Me dirijo a todos a ustedes para que vean la realidad de la que dice llamarse la máxima casa de estudios de los tabasqueños, la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco. Yo soy recién egresado de esta universidad, y en esta división (DACEA) es todo una corrupción desde los maestros hasta los administrativos. División de la que es directora María del Carmen Ancona Alcocer.

Empezare con los “profesores”, quienes nos exigen dinero al final del semestre para acreditar la materia.  Tenemos como gran ejemplo al profesor Ramón Leiva Magaña quien imparte la materia de Etapas del Proceso Administrativo. Este maestro hace que repruebes los parciales y al final te cobra $500.00, -dirán que es poco, pero de un grupo de 50 alumnos ya es un buen dinero-; continuamos con Bolívar Sánchez Cruz, éste es más descarado, le puedes pagar $1,000.00 desde el inicio, y dejas de llegar todo el semestres y por “arte de magia” te aparece un 8 de calificación en el sistema; le sigue Caleb Gutiérrez Moreno, más descarado aún, porque te hace llegar todo el semestre y te cobra $1,500.00 por un 8 de calificación; le sigue  Reyes Gallegos Hernández, quien se dice un gran profesor de contabilidad y quien llega a cobrar hasta $1,800.00 por semestre. Todos en la universidad le tienen miedo ya que sus exámenes nadie los pasa con el objetivo de cobrar en el ordinario. No se me escapa Pedro López Gerónimo, quien da estadística.  Más perro él, te da la facilidad de pagar $1,500.00 para no llegar el semestre completo, o simplemente le das $800.00 y llegas todo el semestre.

Todos ponen 8 de calificación, porque si te ponen 10, sería muy sospechoso. Aún faltan muchos más como Miguel Armando Vélez Téllez, Hugo Ireta López, Rosario Cruz Solís, Rubén Rosique Ross y la lista es mucho más larga. Todos ellos profesores corruptos de la UJAT; pero falta alguien que está a la cabeza de esta bola de corruptos, y se llama Pedro Onésimo Valencia Pérez, quien es profesor y el encargado de estudios terminales de la DACEA. Éste es el más descarado de todos: les pide favores sexuales a las alumnas para la titulación. Hace unos meses, lo golpeó el novio de una compañera por pedirle que tuviera relaciones con él, para acreditarle el examen de titulación y a los hombres les pide hasta $5,000.00 pesos por acreditar el examen profesional, lo mismo hacen Franklin Manuel, integrante de la Sociedad de alumnos de la misma división,  José Antonio Hernández Vázquez y empleados del centro de cómputo,  los que a cambio de favores sexuales, den acceso gratis a el equipo de cómputo.


La DACEA es una porquería llena de corrupción. No se si no ha llegado a manos de las autoridades toda esta información o si se hacen de la vista gorda. Todo un mal manejo del personal que está en esta división por eso tenemos que alzar la voz. Yo soy egresado de la Lic. en contaduría Pública y tuve que vivir todo esto durante 5 años, bajo amenazas al decir algo. Pero ahora, ya estoy fuera y por eso le digo a esta bola de pendejos que chinguen a su madre y que dejen de vivir de las personas que se quieren superar”.-

04 marzo, 2015

La resistencia como motor de cambio

Por: Joel Armando Vasconcelos Bautista

Marx solía decir que la lucha de clases es el motor de la historia. A más o menos siglo y medio de que el padre del socialismo científico enunciara éste postulado, el mundo ha sufrido transformaciones de diversas índoles: políticos, económicos, sociales, culturales, ambientales, etcétera; pero que obedecen en cierta medida a la lógica de la guerra clasista de la que Marx hablaba.

En las últimas décadas, después de la caída del llamado “mundo socialista”, el discurso de dominación ha sido menos explícito y se esconde bajo rimbombantes títulos como “apertura económica”, “democracia moderna”, “integración al mercado”, entre otros; pero que a pesar de su supuesto triunfo contra la historia y de promulgar la muerte de las ideologías (o de las otras ideologías, mejor dicho), no ha logrado imponerse del todo. Ya lo dice el axioma sociológico «siempre que haya opresión, habrá resistencia».

Desde las protestas globales contra la Organización Mundial del Comercio, hasta las luchas locales por tarifas justas en el pago de los servicios, son señales de que el proceso de homogenización con el que sueñan las clases dominantes, no es compartido por el resto del mundo que exige su derecho a la diferencia y a condiciones  dignas de vida.

Ésta resistencia, se ha presentado en formas distintas: desde organizaciones civiles que proponen la autogestión y promueven la defensa de los derechos humanos, hasta grupos armados que aspiran a derrumbar las estructuras del poder. Todo esto, ha provocado que la correlación de fuerzas entre oprimidos y opresores cambie constantemente, e inclusive, pueden provocar rupturas que afecten definitivamente dicha correlación, como lo fue en el caso del movimiento estudiantil de 1968, y la insurrección zapatista de 1994.

En México, los cambios y avances en materia de apertura democrática, justicia social, defensa de los derechos humanos y otros, se han dado en su mayoría, gracias a la organización social; pues un régimen de partido único y grupos paramilitares a su disposición, difícilmente podría ser artífice de estos cambios.  

Los 80´s y 90´s, fueron muy prolíferos para la organización popular y el surgimiento de nuevos “sujetos de cambio” con nuevas demandas y propuestas que renovaron y reimpulsaron los movimientos sociales de años anteriores. La lucha contra el neoliberalismo, por el reconocimiento de grupos minoritarios, por la vivienda, por la transparencia electoral, por los derechos de la mujer, por un medio ambiente sano, es ejemplo de ello.

En síntesis, las libertades que gozamos, -con sus asegunes y deficiencias, pero libertades al fin- son resultado de un largo proceso histórico-social, en el que la organización y movilización de ciertos grupos, logró influir en la construcción de esas libertades. He allí la importancia del estudio científico sociológico sobre los movimientos sociales.

Movimientos sociales y sociedad civil