14 marzo, 2011

Jesucristo y su revoluciòn

El ateísmo y la herejía son pecados graves para la iglesia católica, sin embargo la culpa de que existan –o existamos- no creyentes no es obra de Lucifer, más bien de los “representantes” de Dios en la tierra que en lugar de promover la justicia y la igualdad comen del mismo plato que los opresores.

A Jesucristo debiera considerársele desde un punto de vista político e histórico más que el “hijo de Dios” un actor social que prevalece hasta la actualidad, fue un hombre de ideas socialistas y avanzadas para su tiempo que denunció los delitos del estado y de las élites del poder, y ante todo fue un pacifista decidido que creyó en la redención del ser humano. Por ello resulta grotesco que hoy los sacerdotes, obispos y el mismo papa vivan con todos los lujos que podamos imaginarnos, es una burla que el hombre que murió por la causa de la paz sea objeto de culto por quienes promueven la guerra, un hombre que siempre mal vistió ahora tiene apóstoles que visten de oro y seda mientras hay niños muriendo de hambre.

Desde los atrios de la iglesia se nos invita a ser servidores y agachar la cabeza, a no pensar, a no actuar como lo hizo Jesús, cuando la realidad es que Cristo siempre hablaba con los pobres para que lucharan contra los imperios que los oprimía, que era criticado y aborrecido por la religión que él profesaba, cuando el habla de servir o de cargar nuestras cruces no se refiere a convertirnos en esclavos del sistema, muy por el contrario nos invita a servir a la lucha popular ¿Acaso él no era amigo de los rebeldes del movimiento zelote? ¿Acaso el no murió por decir la verdad?

Esto no significa que toda la iglesia este corrompida, también existen sacerdotes que son dignos representantes de la esencia cristiana como el hoy difunto tata Samuel Ruiz o José Álvarez Franco “El padre patillas” a como también lo fueron en el pasado Camilo Torres, Vasco de Quiroga, Morelos y Miguel Hidalgo quienes siempre predicaron el evangelio de la libertad, quienes fueron acosados desde el vaticano y que murieron sin títulos ni riquezas.
Este tiempo de cuaresma debe servirnos para pensar en actuar y no nada más para rezar.

14 enero, 2011

Las Compañeras Mujeres

Madre, amiga, hermana, esposa, amante y camarada; estos y otros papeles son los que la mujer desempeña en nuestra cultura y sociedad. Sin embargo la mujer ha sido víctima de una denigración histórica al grado de convertirse en objeto de menosprecio.

Esta marginación puede ser ejemplificada claramente en la biblia, donde en el libro de Génesis se culpa a Eva del destierro que sufren las generaciones humanas sucesivas o con el nuevo testamento donde María Magdalena es puesta como el ejemplo de los pecados y a pesar de que según las mismas escrituras, Jesucristo revolucionó la concepción errónea del papel femenino, aún existen en la iglesia amplios sectores ultraderechistas y retrogradas que consideran a la mujer como un ser inferior.

Las compañeras mujeres son en realidad las verdaderas representantes de la resistencia y la valentía, o ¿Quien más podría soportar dolorosas horas de parto para engendrar la vida?, ¿Quién dejaría que se sacrificara el fruto de sus entrañas en aras de la paz y la justicia?

Existen mujeres fuertes y aguerridas como las indígenas zapatistas, la madre proletaria, la esposa campesina o la empleada maquiladora. Son la mano de obra sobreexplotada por las compañías capitalistas y el patrón negrero.

Es triste ver que en las mismas filas y trincheras de quienes dicen luchar por la igualdad, las mujeres tengan un papel inequitativo respecto a sus compañeros, pero a pesar de las dificultades que se les presentan, las mujeres han logrado sobresalir por su desempeño y auto coherencia como Benita Galeana, la Pasionaria o las hermanas Mirabal.

Es por esto que todos los varones debemos de aprender a ser hombres y valorar a la mujer como lo que es: una igual y complemento que es irremplazable en la lucha histórica por la libertad, desde Espartaco hasta Marcos, de principio a fin.

27 diciembre, 2010

2010: ¿Qué paso con el levantamiento armado?

A unos cuantos días de terminarse el año, ese año tan esperado por algunos: el 2010, el desánimo esta presente; Se cumplió el bicentenario de la independencia y la revolución por lo que algunos mexicanos esperábamos el pueblo se organizara y destruyera el poder opresor como alguna vez lo hiciera al mando de Hidalgo o Zapata, pero no lo hizo.

En 2006 la esperanza fue arrebatada por los oligarcas, el pueblo creyó que con Andrés Manuel podía haber alguna oportunidad de cambio pacífico, sin poner en riesgo la vida de millones de mexicanos y aunque algunos sectores de la izquierda no estaban de acuerdo con las propuestas de AMLO –los zapatistas por ejemplo- fue un candidato muy popular al que se le robo el triunfo. Finalmente la coalición partidista –PRD, PT y Convergencia- acabo por corromperse y hacer alianzas con otros partidos de derecha.

Por otra parte las guerrillas se han mantenido calladas en cuanto ha movimiento armado se refiere, el Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) ha propuesto alternativas mediante una lucha pacífica pero no hace referencia a una insurrección, otros grupos armados como el Ejercito Popular Revolucionario (EPR) o el Ejercito Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI) han desaparecido de la escena política nacional.

Lo más parecido a un levantamiento armado ocurrió hace 4 años bajo la dirección de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) en ese estado, donde varias organizaciones políticas y sociales exigían la destitución del gobernador priista Ulises Ruiz quien ordenara la represión de dicho movimiento, la APPO respondió con palos, piedras, tubos y cohetes para defenderse.

Lo cierto es que México puede estar preparado para un movimiento armado pero no para una revolución que es lo que realmente necesita; O en términos marxistas, en México existen las condiciones objetivas –Hambre, desempleo, pobreza- para una revolución pero no las subjetivas –Concientización de las masas-

Por ello es necesario unir a las fuerzas de izquierda y concientizar a las masas de su realidad social, además de la formación de cuadros políticos, por último desenmascarar a los monopolios y las compañías extranjeras, todo esto antes de cualquier insurgencia.

Al triunfo de una revolución en México lo primero que habría que hacer seria la democratización de los medios, ya que el duopolio Televisa/TV Azteca se encuentran al servicio del poder y por lo tanto manipulan la información.

En conclusión, para que en México y cualquier otra parte del mundo triunfe una revolución se necesita la unidad del pueblo, y en México esta no existe a gran escala por lo que hasta que esta no se logre no podrá haber movimiento alguno.